top of page

NULIDAD DE REGISTROS DE MARCA: SOLICITUDES POCO CAPACITADAS

En 2021 se presentaron 195,852 solicitudes de registro de marca ante el IMPI, de las cuales se concedieron 147,351 títulos de registro. Desde 2010, la cantidad de solicitudes de registro de marca se ha duplicado, evidenciando un claro interés por parte de los empresarios en la protección del activo intangible más importante de su negocio, su marca comercial.


Esta necesidad de protección de las marcas ha llevado a los empresarios a soportarse en la amplia oferta de prestadores de servicios que ofertan el servicio de “REGISTRO DE MARCA”. La oferta de este tipo de servicios parecería idéntica entre los prestadores del servicio, lo que lleva a confundir a los empresarios y a que estos contraten indiferentemente Abogados, Gestores, Diseñadores, Comunicólogos, Marketeros, etc… sin tomar en cuenta que cada uno de estos profesionales cuentan con formaciones técnicas muy distintas, siendo así que el Abogado, y más concretamente aquellos especialistas en materia de Propiedad Industrial, tiene la formación ideal para la PROTECCIÓN de los activos intangibles de cualquier empresa, toda vez que dicha protección se obtiene de la interpretación y aplicación correcta de las normas jurídicas que regulan la propiedad industrial en un País determinado.


Se preguntarán ¿Qué tiene que ver la anterior idea con la nulidad de registros marcarios en nuestro país? Es muy sencillo. Las marcas deben solicitarse y sus registros deben obtenerse, respetando y teniendo especial cuidado en la normativa que condiciona su validez. En este orden de ideas, si las marcas se solicitan en contravención a alguna disposición normativa, y si el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) concede el registro a dicho signo distintivo sin advertir tal violación a la norma, ese registro de marca será susceptible de ser invalidado por medio de un procedimiento administrativo de nulidad.


La consecuencia de la nulidad de un registro de marca es la DESTRUCCIÓN RETROACTIVA DE LOS EFECTOS DEL REGISTRO. ¿En qué consiste esto? Significa que todos los actos (autorizaciones de uso, licencias, franquicias, cesiones, estrategias fiscales y demás) serán inválidos jurídicamente y se tendrán sin efectos. Esto es gravísimo; imagínense el caso de un negocio, cuyo modelo es básicamente el de otorgar franquicias; al invalidarse su registro de marca, todos los contratos que hayan celebrado estarían afectados de nulidad también y su cumplimiento básicamente sería imposible, cayéndose de esa forma todo el modelo de negocio y perdiéndose toda la inversión ya aplicada.


Pongamos un ejemplo todavía más grave. Imagínense una compañía que registró su marca hace 4 años, y que le había ido tan bien en su modelo de negocio (imagínense cualquier giro) que llamó la atención de un empresario-inversionista, quien le decide hacer una oferta de compra de toda su Unidad Empresarial, para lo cual celebran un contrato. Medio año más tarde, habiéndose concretado la operación antes mencionada, el empresario-inversionista que compró la Unidad Empresarial recibe una notificación por parte del IMPI sobre un procedimiento de nulidad que plantearon en contra de la marca que le habían cedido. Dos años más tarde, después de un largo procedimiento ante el IMPI en el que se le impusieron medidas cautelares al empresario-inversionista para que no operará su unidad empresarial hasta que se resolviera el procedimiento; al fin el IMPI resolvió la nulidad de la marca que el empresario-inversionista había adquirido. Las consecuencias de esta nulidad fueron la pérdida de gran de parte de su inversión, otro juicio que tuvo que llevar en contra del empresario que le cedió la marca para que se declarará la nulidad de la operación que había celebrado, y la imposibilidad de poder invertir en un futuro próximo por la graves pérdidas económicas que los procedimientos antes mencionados le habían representado al empresario.


¿Cuál fue la razón de la nulidad de la marca en el caso anterior? Un tercero que pretendía registrar una marca semejante, y el IMPI le indicó que había un registro de marca previo que le impedía el registro. Este tercero, acudió con un abogado especialista en propiedad industrial, quien le planteó la estrategia para lograr superar dicho impedimento: solicitar la nulidad del registro planteándole al IMPI los diversos supuestos que prevé la Ley, sabiendo que muchas veces las personas que registran marcas sin la asesoría correcta cometen errores muy evidentes, como fue el caso. La solicitud del titular de la marca que fue invalidada tenía una fecha de primer uso que no podía comprobar, y al IMPI requerirle la evidencia de dicho uso, le fue imposible cumplir con el requerimiento, la resolución del IMPI implicó la nulidad de la marca, retrotrayendo sus efectos como si su registro nunca hubiese sido concedido.


Estos ejemplos se viven día a día en la práctica de la Propiedad Industrial, sin embargo es importante que poco a poco se vayan reduciendo, delimitando el nicho a profesionales realmente preparados para la protección de los activos intangibles de las empresas.


A ti lector, que llegaste hasta el final de esta breve nota, te invitamos a asesorarte con los expertos. Contáctanos, concretemos una cita y empecemos a trabajar y proteger su propiedad industrial como se debe.


Teléfono de Oficina: 477-582-046


WhatsApp: 477-660-6186


Correo electrónico: contacto@bespokelegal.mx


Domicilio: Blvd. Campestre 2502, Torre San Mateo 1, piso 7 y 8, Col. El Refugio Campestre, León, Guanajuato.




1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page